ARTE Y CULTURA MAYA


 

¿COMO LLEVAREMOS A CABO LA CUENTA MAYA EN LA NUEVA ERA?
Por Ch'eh Keh

 
He aquí una buena pregunta, pues la mayoría de los interesados en la reutilización de este sistema de codificación del movimiento sincrónico del universo, están utilizando fórmulas erróneas, nuevas, emanadas de interpretaciones fantasiosas y la verdad es que el sistema original supera por mucho a las invenciones modernas.

Los arqueólogos e investigadores de los siglos diecinueve y veinte, rescataron la matemática cronológica con la que los mayas y demás culturas de Mesoamérica registraron los eventos astronómicos, energéticos, naturales y político-sociales, habiendo sido una gran hazaña los esfuerzos de desciframiento realizados por tantos aventureros a los que debemos agradecimiento y aunque algunas de sus interpretaciones puedan ahora, tras nuevas evidencias, no resistan las pruebas de aceptación y veracidad, lo que ha pasado y seguirá sucediendo siempre, les debemos el hecho de haber abierto el camino a los que vendríamos atrás; un investigador tiene que estar siempre abierto a las nuevas comprobaciones que a través del uso e implemento de nuevas herramientas tecnológicas, pueden hacer variar algunos resultados obtenidos anteriormente.

Hablando sobre la Cuenta Maya, para comenzar, hemos tenido que revisar a fondo la coherencia y los resultados de ésta, llevando a cabo el cotejo de los eventos astronómicos registrados en estelas y códices principalmente, ya que en estos documentos fueron registradas cientos, quizás miles de fechas, de las cuales, la mayoría contienen una relación astronómica implícita, que con la ayuda de herramientas modernas tales como son los programas de astronomía y otros que nos ayudan a realizar cuentas de correlación entre las fechas mayas y las cristianas. Dicho cotejo es fácil en el caso de las cuentas mayas, pues entre las culturas del altiplano es muy difícil encontrar relación cronológico-astronómica, pues no aparecen registros de eclipses, por ejemplo, con su fecha precisa de calendario.

En primer lugar, tenemos que llevar a cabo la cuenta maya con una lógica matemática que está perfectamente bien identificada; la que llamaron los estudiosos Cuenta Larga y su relación con los 20 signos y 13 números de la cuenta sagrada KUCH K’INIL (Tsolk’in), las fechas de la rueda de 365 días (Haab), sin bisiestos por razones astronómicas relacionadas con el planeta Venus, las semanas de 9 días, las lunaciones, que no se contaban en 28 días como muchos afirman, sino en semestres en los que combinaban de manera muy ingeniosa lunas de 29 y de 30 días, de ello tenemos testimonio en la Tabla de los Eclipses del Códice Dresden; a toda esta mezcla de cuentas se le llamó BUK’ SHOK, que quiere decir “mezcla de las cuentas. Dicha cuenta contiene una lógica matemática perfecta y cuando no se realiza como debe, se nota inmediatamente; por ejemplo, en la actualidad la mayoría de los entusiastas seguidores de la cultura maya y su cuenta, han llegado a la conclusión y acuerdo que el 22 de Diciembre termina una Era Maya y comienza otra; los arqueólogos llegan con las cuentas bien realizadas, sin detenernos ahora a dilucidar si su Constante Sincronológica este correcta o no, la fecha maya a la que se debe llegar es 4 AHAU, 3 Kank’in, como es registrado en la Estela 6 del Tortuguero, Tabasco; si se llevara a cabo el cambio de cargadores realizado en 1512, tendríamos como fecha de Haab, 2 Kankín y según las reglas matemáticas que nos muestra lo que han llamado los arqueólogos  “Cuenta Corta”, Rueda de AHAU KATUNES. Según el Códice Pérez o Chilasm Balam de Maní, o UTS’ KATUNOB, en su versión en lengua maya, ciclos de 312 Haabs, divididos en 13 (24 Haabs) y que tienen su relación tanto con los ciclos de Júpiter-Venus, Marte, Manchas Solares, etc.; el tema requiere mucho análisis y estudio (recomendamos el libro de Héctor M. Calderón, “Correlación de la Rueda de Katunes la Cuenta Larga y las Fechas Cristianas”), tema del que tenemos también una propuesta lógica tras el intento de darle continuidad al movimiento matemático registrado, lo que nos hace pensar que ya le correspondería a dicha fecha otro día de corrimiento desde 1824, resultando ser la fecha 4 AHAU, 1 Kank’in, si contáramos del 1 al 20 los uinales, más para homologar los signos de Kuch K’in con la Cuenta Larga, decidimos regresarle al Haab el Cero eliminado en el Posclásico y tenemos entonces 0 Kank’in. Buscaremos que exista un acuerdo al respecto con quienes corresponda.

Ahora bien, analizando el calendario yucateco colonial moderno, tenemos que en el año 2012, Julio 16, estamos a 7 Uinales 19 K’ines del 22 de Diciembre; siguiendo el sistema de HAAB fijo y arrancando del 0 o 1 P’OOP’ el 16 de Julio, (1 IMISH en la cuenta GMT, el cargador de Haab tendría que ser este o el del día siguiente, o sea 2 IK’; lo que resulta incoherente, pues según quienes utilizan de esta manera el calendario, afirman que su cargador tiene que ser 3 KAUAK’) y el solsticio de invierno, en donde se supone que termina la cuenta maya se fecharía 4 AHAU, 19 MOL, si la fecha del Kuchk’in la tienen homologada con la correlación GMT, pero esta combinación resulta imposible en la matemática cronológica consignada por los mayas del clásico y posclásico. 2012, Julio 26, a 7 Uinales, 9 K’ines de la misma fecha y el 22 de Diciembre, tendríamos un día 9 MOL por toda eternidad, pues sería fijo y nunca llegaremos de este modo a la fecha consignada en la Estela 6 del Tortuguero. El comienzo del HAAB 3 KAUAK’, 2 P’OOP según la cuenta GMT, es el 5 de Abril del 2012 y 4 AHAU, 3 KANK’IN el 22 de Diciembre; es la lógica de la cuenta según los academicos. Según H-K’inyah tenemos esta misma combinación un mes después, el 22 de Enero del 2013. Según la cuenta que encontré tras cotejar fechas y eventos astronómicos en las Tablas de Venus y en al de los Eclipses del Códice Dresden, la fecha de apertura del nuevo OSHLAHNIK’TE (13 ciclos NIK’TE de 144000 días) es el 7 de Enero del 2013.

Analizando la cuenta que hoy en día están usando los Quiches, una de las más solícitas y por muchos considerada como cuenta maya, encontramos que fechan en el 2008, Febrero 22, el inicio de su año, 9 NOJ (K’ABAN), el 2009, con el 10 IQ (IK’), el 2010, 11 KEJ (MAAN’IK), el 2011,12 E (EB) y el 2012, 13 NOJ (K’ABAN). Para llegar al 4 AHAU en Diciembre 22, tenemos que recorrer 304 días a partir del inicio de la cuenta Quiché, en el Uinal Pop. Su fecha de HAAB será 3 o 4 PASH, dependiendo si numeran los uinales del 1 al 20 o del 0 al 19 y no es la que consigna la Cuenta Larga en las estelas, o sea el 3 KANK’IN. Al 21 de Diciembre del 2012 llegan en una fecha de Kuchk’in 4 AJPU’ (AHAU), 3 PAX, 40 días de diferencia en el HAAB, lo que podía hacernos pensar, que esta cuenta, es un rescate que se ha hecho en estos tiempos, tomando en cuenta la resultante de investigadores como Goodman, Martínez, Thompson y otros, pero sin comprender el correcto manejo del Haab y su sincronía con el Kuchk’in (BUK’ SHOK) y demás elementos de la Cuenta Larga a la manera que se hacía cuando se labraron las estelas de piedra en los grandes centros de cultura del clásico y posclásico. O quizás fue a la inversa y los investigadores decidieron homologarse a la fecha de Cholq’ij Quiche, aunque este incorrecta la correspondencia de BUK’ SHOK (cuenta de 52 Haabs en que se repite la relación con el Kuchk’in, 18 980 días). En el calendario maya, el primer día de la tabla de 365 días (Haab), recibe el nombre del signo de la rueda de 260 (Kuchk’in) y este es el que da nombre a todo el ciclo Haab; a los 260 días, en el uinal llamado Kank’in se repite el signo y numeral del cargador. En el año 2012 se completarán en dicho punto los 7200 ciclos Kuchk’in que integran los 13 Nikte o Baktunes y ahí es en donde debería terminar la cuenta, después de 13 Uinales, no en el uinal 16. En la Correlación G.M.T.2, con la que empata la cuenta Quiché, el 4 AJPU’, 3 PAX, tuvo que haber sido combinado con el número de Cuenta Larga 12.17.19.10.0, en fecha Gregoriana 9 de Febrero de 1973 o un BUK’ SHOK. o después, 52 Haabs adelante, en el 13.0.12.5.0, 4 AJPU (AHAU), 3 Pash, 27 de Enero del 2025, o sea, un poco más de 12 años de diferencia, llendo hacia el futuro o más de 39 años para el pasado; más reitero que la Cuenta Larga comenzó en un 4 AHAU, 8 Kumk’uh y tiene que concluir en un 4 AHAU (AJPU), 3 Kank’in, si se cuenta a la usanza del Clásico y sin cambiar los Cargadores, práctica que no dejaron de realizar los Mayas Its’ha. El calendario Quiche es uno de los más auténticos, tiene más coincidencias con el Tolteca y es posible que al igual que en el altiplano, no usaran la Cuenta Larga. Las veintenas Quiches, según el Adrian Recinos en el Memorial de Sololá, son las siguientes:

1.- Tecaxepual; tiempo de sembrar las primeras milpas.
2.- Nabey Tumuzuz; primeros aguaceros, vuelan unos gusanillos llamados Tumuzuz.
3.-Ru cab tumuzuz; segundo Tumuzuz.
4.- Cibixic; derivado de Cib, humo, acostumbran rozar o quemar el campo.
5.- Uchum; bueno para hacer almácigos o sembrar hortaliza.
6.- Nabey mam; Primer Viejo, decías que eran malos los 40 días de Mam.
7.- Ru cab mam; el Segundo Viejo.
8.- Liquín ka; tierra labrada y resbalosa.
9.- Nabey tokic; primer corte, la primera herida o sangria. Primera cosecha de cacao.
10.- Ru cab tokic; Segundo Tokic.
11.- Nabey pach; Primera echada o incubación, tiempo de empollar las cluecas.
12.- Ru cab pach; Segunda echada.
13.- Tziquín kih; Estación de los Pájaros.
14.- Cakán; tiempo caliente.
15.- Ibota o Botam; Estación de varios colores o de petates enrollados.
16.- Katia; quema, roza o época de sequía.
17.- Itzkal; siembra en la sierra.
18.- Payriché; En el bosque, tiempo de protegerse y cubrirse del frío.

En este momento no tengo la información acerca del nombre que le dan al ciclo de 5 días que conocemos como Uaye’eb entre los Mayas. No tienen entonces porqué tomar prestados los nombres de los Uinales Mayas, ni es obligado para ellos usar la Cuenta Larga, pues ellos tienen una cultura propia y original, su lengua y algunas fusiones toltecas y mayas, lo cual enriquece su panorama cultural e histórico; tendría que conversar del asunto con algún personaje sabio de dicha etnia.

Es conveniente que cada una de las etnias que aún están utilizando alguna cuenta calendárica bien definida, mantengan sus características propias y establezcan sus diferencias, pues me parece una premisa incorrecta la supuesta unidad entre los calendarios del altiplano, los de los pueblos que llegaron a Centroamérica al final de la Era Clásica y la Cuenta Maya; es notoria la diferencia que existen entre los significados de los 20 signos del calendario sagrado según una y otra de estas culturas, así como las que hay entre los nombres de las 18 veintenas, cada etnia tiene su particular manera de codificar el mundo que les rodea; en la variedad encontraremos mayor riqueza y no debemos de caer en la tentación de querer sobresalir colgados de la fama que la publicidad moderna se ha encargado de hacerle a los mayas.

Lo que ya es urgente es el hecho de que tenemos que sentarnos a analizar los mayas originarios, investigadores, demás seguidores y usuarios de estas ingeniosas tablas de registro cronológico, para ponernos de acuerdo cómo tendremos que seguir contando. Tenemos la evidencia, en algunas estelas de Palenque, de fechas de 12 Baktun (NIk’te) que no correspondieron a la cuenta actual, sino a la que comenzó con el 0.0.0.0.0, 4 AHAU, 8 Soots’ en el año 8239 a.C., entonces al llegar al 13.0.0.0.0, 4 AHAU, 8 Kumk’uh, en lugar de poner el 13, regresaron de nuevo al 0.0.0.0.0. Pienso que lo mismo tendremos que hacer.
Otro detalle que debemos definir consiste en que las fechas de Haab tuvieron un corrimiento durante el posclásico, debido al mecanismo que hemos detectado y que tiene que ver con el cambio de cargadores del Haab y la tarea será decidir si es aplicable para la Cuenta Larga que viene del clásico; en la Estela 6 del Tortuguero aún no integran algún cambio en el sistema, las modificaciones las encontramos alrededor del año 1000 d.C..

Tendremos que recurrir al estudio de muchos de los documentos que narran la historia de las migraciones, los tiempos, las obras, la literatura, las raíces lingüísticas relacionadas con la epigrafía para ubicarnos y rearmar la historia que se ocultó durante varios siglos y entonces reconoceremos el punto en donde habrá que reiniciar el camino de la Nueva Era que la antigua nueva Cuenta Maya tendrá que registrar, esperando que la inauguremos con acuerdos apoyados por la ciencia, la sabiduría ancestral y sobre todo con el entendimiento, amor y buena voluntad.
 
AHAU.                                                                                                                                    
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